La idea era llevarlo a un tapizero de San Vicente que me recomendaron, pero fui y después de esperar media hora a que el "marqués" terminara de almorzar (estaba cerrada la tienda), me dí cuenta que hay más tapiceros y no estaba dispuesto a perder ni un minuto más de mi tiempo adorando al viejo cabrón.
Lo llevé a mi taller de confianza y el lo mandó a su tapizero de confianza (al final este país se mueve por la "confianza" y los "conocidos" junto con los "vengo de parte de". En definitiva me lo han tapizado, pero de negro (color estándar del agüelillo tapizero).
Pensaba que no me iba a gustar, pero la verdad que me está empezando a convencer.
Juzgar vosotros mismos y contarme vuestras impresiones (mirar solo la moto, no el fondo).



Saludos.